El sexo alivia la tensión mientras que el amor la causa.

domingo, 10 de abril de 2011

Cuando se ponga el Sol,
yo correré hacia el horizonte.
Me adentraré en el mar,
y salpicaré mi alma
con unas gotas de felicidad.
Nadaré como un pez sin preocupaciones.
Me dejaré llevar por la marea,
y que el agua recorra cada rincón de mi cuerpo.
Jugaré con las olas, 
luego las cabalgaré
y cuando el mar no pueda ofrecerme nada más,
y el Sol me haya abandonado,
miraré al horizonte y respiraré hondo.
Este es el primer día del resto de mi vida.
Mañana también lo será.
Y el siguiente igual...